Conoce la nueva ley de factura electrónica

Una factura electrónica es un documento emitido por el Servicio de Impuestos Internos que funciona como medio de respaldo de las operaciones comerciales entre contribuyentes y que reemplaza a la factura tradicional en papel.

El 1 de agosto de 2016 venció el plazo para que las pequeñas y medianas empresas urbanas se sumaran al sistema de facturación electrónica. ¿Qué significa eso?, que de acuerdo a la Ley 20.727 es obligatorio el uso de la factura electrónica, junto a otros documentos tributarios electrónicos como liquidación factura, notas de débito y crédito y factura de compra.

En el caso de las pequeñas y medianas empresas rurales, este plazo se cierra el 1 de febrero de 2017.

¿Cuáles son las pequeñas y medianas empresas? Todas aquellas con ingresos mayores a 2.400 UF y menores a 100.000 UF.

Los plazos que tienen las compañías para adoptar este cambio dependen de sus ingresos anuales por ventas y servicios; y de su ubicación, por ejemplo, si esta corresponde a una zona urbana o rural. De hecho, las grandes empresas – aquellas con ingresos anuales por ventas y servicios en el último año calendario que superen las 100.000 UF – ya tienen implementada la factura electrónica desde el 1 de noviembre de 2014.

En tanto, las microempresas – con ingresos anuales por ventas y servicios en el último año calendario menores a 2400 UF- tienen plazo hasta el 1 de febrero de 2017, en el caso de las urbanas, y el 1 de febrero de 2018, si son rurales.

Las excepciones

La Ley 20.727 considera algunas situaciones donde se libera de la obligatoriedad de implementar la factura electrónica. Estas son:

– Estar sin cobertura de internet
– No poseer acceso a la energía eléctrica
– Ser decretado como zona de catástrofe (Ley 16.282)
– Casos especiales autorizados por resolución fundada del SII